lunes, 12 de abril de 2010

El pisco es pasión, es amor, es cuidado

Hace un tiempo realizamos una cata comentada con unos norteamericanos que estaban de visita en nuestro país. Lo interesante es que dentro de la conversación terminamos discutiendo si el pisco podía ser elaborado por una persona que no se sintiera bien anímicamente; “claro que sí, le conteste”, es como con la comida, un cocinero que no esté de buen ánimo, tenga problemas, no podrá nunca preparar un buen plato, no le va a salir bien. Así mismo el estado de ánimo del enólogo influye en la elaboración del pisco; son actividades donde la mano del hombre y su ánimo participan 50% a 50%, a lo que nuestra visita exclamó: “¡Entonces! el pisco es pasión, es amor y es cuidado”

Pasión porque nada de lo que hagamos, si no lo hacemos con pasión nos saldrá como queremos; amor porque igual que la pasión tenemos que sentir amor por lo que hacemos y el pisco necesita mucho amor para elaborarlo como debe ser. Cuidado porque el proceso, desde la poda, fertilización, pasando por los riegos, hasta llegar a los racimos tiene que hacerse con cuidado, la limpieza de la oficina (en Ica, así se le llama al lugar donde se destila), de los tanques tiene que ser realizada concienzudamente para lograr un destilado de primera: cualquier error o descuido, acabara en un producto con defecto.

Hoy en día el consumidor de pisco no es ya el de años anteriores, el de hoy exige calidad. El pisco no es un producto que se toma como el vino, por lo general se toma después de las comidas con los postres, una copa dos a lo mas. Pero también hay quienes llegan a su casa después del trabajo y se sirven una copa de pisco para relajarse, leer el periódico, poner al día su agenda para el día siguiente. Muchos se compran su botella para su disfrute personal pues es un producto caro, así una botella puede durarles un mes o más; otros se preparan su chilcano, un coctel muy fácil de hacer con ginger ale, limón, pisco de cualquiera de las 8 variedades de puros o el acholado, hielo y listo, y los más sofisticados le agregan unas gotitas de kion, o al final algo de amargo de angostura, cuestión de gustos pues cada quien tiene su forma de tomarlo, lo importante es apreciar la gran variedad que tenemos.

Escribe Livio Pastorino
Fundador de: Elpiscoesdelperu.com
Especialista y Catador de Pisco del Idvip de la Universidad de
San Martín de Porres, Miembro de la Cofradía Nacional de Catadores de Pisco “Francisco de Caravantes”, de la Asociación de Catadores Independientes de
Pisco "ACIP" que publica el blog http://www.nochesdecata.blogspot.com